Grupo G Mundial 2026 | Bélgica, Egipto, Irán y Nueva Zelanda

Grupo G del Mundial 2026 con Bélgica, Egipto, Irán y Nueva Zelanda

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La generación dorada belga llega a su último baile con canas en las sienes y preguntas sin respuesta. Kevin De Bruyne cumplirá 35 años durante el torneo, Romelu Lukaku roza la misma cifra, y el sueño de levantar un trofeo se ha convertido en obsesión después de tantos semifinales y cuartos de final que no llevaron a ningún lado. El Grupo G del Mundial 2026 les ofrece una vía relativamente despejada hacia octavos, pero Egipto con Mohamed Salah, un Irán siempre competitivo y la sorpresa neozelandesa completan un cuarteto más interesante de lo que sugieren los rankings FIFA.

Bélgica intenta escribir un final diferente para su generación dorada

Terceros en Rusia 2018. Cuartos en Catar 2022 tras una fase de grupos caótica. Y antes, el cuarto puesto en Brasil 2014 y la eliminación en cuartos de la Eurocopa 2016. Esta generación belga ha tocado tantas veces la puerta del éxito sin abrirla que el golpe repetido empieza a sonar a despedida inevitable. Domenico Tedesco asumió el cargo tras el Mundial de Catar con la misión de gestionar la transición mientras exprime los últimos años de los veteranos.

De Bruyne sigue siendo el mejor mediocampista creativo del mundo cuando está sano, una condición que lamentablemente no siempre se cumple. Lukaku ha encontrado la regularidad goleadora en Roma que le faltó en Chelsea e Inter. Thibaut Courtois, si supera sus problemas de rodilla, es un guardameta capaz de ganar partidos por sí solo. Pero más allá de estos nombres, la profundidad de banquillo ya no es la que fue — la generación que incluía a Hazard, Mertens y Vertonghen se ha retirado o está fuera de la élite.

Valoro a Bélgica con un 8/10 para este grupo específico. Son favoritos claros porque el nivel de sus rivales no alcanza el de otras secciones del cuadro, pero esa etiqueta de favorito les ha pesado antes. Las cuotas para que Bélgica gane el Grupo G rondan 1.35, reflejando una superioridad que sobre el papel es evidente. Sin embargo, no veo valor en apostar a esas cuotas — el margen de beneficio es demasiado bajo considerando los riesgos inherentes a un equipo en transición generacional.

Egipto y Salah buscan borrar el recuerdo de Rusia 2018

El Mundial de Rusia 2018 tenía que ser la celebración de Egipto tras 28 años de ausencia. En cambio, fue un desastre: tres partidos, tres derrotas, cero goles a favor. Mohamed Salah llegó lesionado tras la final de Champions y apenas pudo contribuir. Esa espina sigue clavada en el fútbol egipcio, y ahora tienen la oportunidad de reescribir la historia.

Salah es obviamente el centro de todo. A sus 33 años mantiene un nivel goleador impresionante en Liverpool, y su capacidad para decidir partidos desde la banda derecha sigue intacta. Pero Egipto ha trabajado para ser más que Salah. El mediocampista Mahmoud Trezeguet aporta gol y desequilibrio desde la izquierda, creando una amenaza por ambas bandas que antes no existía. En defensa, Ahmed Hegazi organiza la zaga con experiencia y liderazgo. Y el técnico Rui Vitória ha dado al equipo una identidad táctica más definida que la de sus predecesores.

Mi valoración para Egipto es 6/10. Tienen calidad suficiente para pelear el segundo puesto con cualquiera, pero dependen excesivamente de que Salah esté en forma óptima. Si la estrella del Liverpool tiene un torneo inspirado, Egipto puede hacer ruido. Si arrastra fatiga o lesiones, el equipo se desinfla. Las cuotas de Egipto para clasificar rondan 2.20, lo cual parece justo considerando su dependencia de un solo jugador y la competencia de Irán por ese segundo lugar.

Irán repite la receta que les convirtió en rivales incómodos

Hay selecciones que aceptan su rol de víctima en los grandes torneos. Irán no es una de ellas. En Catar 2022, el Team Melli empató con Inglaterra durante gran parte del primer tiempo antes de derrumbarse físicamente, venció a Gales con un final dramático, y estuvo a segundos de eliminar a Estados Unidos hasta que un gol de Pulisic les dejó fuera. Esa actitud competitiva es su principal activo.

El fútbol iraní ha producido jugadores capaces de triunfar en las principales ligas europeas. Mehdi Taremi ha demostrado su clase goleadora en Porto e Inter de Milán. Sardar Azmoun, cuando las lesiones le respetan, es un delantero completo que combina técnica, físico y olfato de gol. Alireza Jahanbakhsh aporta experiencia y liderazgo tras años en la Premier League y la Eredivisie. La estructura defensiva sigue siendo el punto fuerte — Irán es un equipo que concede poco y aprovecha sus ocasiones.

Valoro a Irán con un 5/10 en este grupo. Son capaces de complicarle la vida a cualquier rival si el partido se juega a su ritmo, pero les falta la profundidad de plantilla para mantener ese nivel durante tres partidos de grupo más una hipotética eliminatoria. Las cuotas para que Irán clasifique están en torno a 3.00, y creo que representan valor si consideras que su estilo defensivo puede neutralizar a Egipto en el duelo directo por el segundo puesto.

Nueva Zelanda completa el grupo como representante de Oceanía

Los All Whites regresaron a un Mundial por primera vez desde 2010, cuando lograron algo extraordinario: tres empates en fase de grupos contra Eslovaquia, Italia y Paraguay, siendo el único equipo invicto en Sudáfrica aunque no pasaron de la primera fase. Esa hazaña sigue siendo motivo de orgullo para un país donde el rugby domina el panorama deportivo.

La generación actual de futbolistas neozelandeses incluye nombres con experiencia en ligas europeas menores y la MLS. Chris Wood, delantero con paso por Burnley, Newcastle y Nottingham Forest, aporta gol y referencia en el ataque. Liberato Cacace ha consolidado su carrera en el fútbol belga e italiano como lateral ofensivo. Y varios jugadores jóvenes han emergido de las categorías inferiores del fútbol oceánico con ambición de demostrar que Nueva Zelanda puede competir a nivel mundial.

Mi valoración para Nueva Zelanda es 3/10, y no es menosprecio sino realismo sobre las diferencias de nivel. Su objetivo será competir dignamente y quizás arañar un punto sorpresa contra Irán o Egipto si las circunstancias se alinean. Las cuotas para que Nueva Zelanda clasifique superan 10.00, reflejando una probabilidad muy baja pero no imposible. En 2010 empataron con Italia siendo claros inferiores — el fútbol permite milagros puntuales.

Calendario del Grupo G con horarios adaptados a España

El Grupo G tiene la ventaja de concentrar varios partidos en horarios razonables para los espectadores españoles. La mayoría de encuentros se disputarán en la costa este estadounidense, lo que significa franjas de tarde-noche europeas más llevaderas que las madrugadas de otros grupos.

La jornada inaugural el 16 de junio arranca con Bélgica contra Nueva Zelanda a las 21:00 CEST en el Lincoln Financial Field de Filadelfia. Es el partido más desequilibrado del grupo sobre el papel, y Bélgica debería imponer su ley sin grandes sobresaltos. Esa misma noche, a las 00:00 CEST del 17 de junio, Egipto se mide a Irán en Boston — un duelo directo por el segundo puesto que llega prematuramente.

La segunda jornada el 21 de junio enfrenta a Bélgica con Egipto a las 21:00 CEST en Filadelfia. Este partido puede definir al campeón del grupo si Bélgica gana su debut contra Nueva Zelanda. Simultáneamente, Irán jugará contra Nueva Zelanda a las 18:00 CEST en Boston, un encuentro donde el Team Melli buscará sumar puntos antes del cierre de grupo.

La última jornada el 26 de junio cierra con ambos partidos a las 22:00 CEST. Irán enfrenta a Bélgica en Filadelfia mientras Egipto se mide a Nueva Zelanda en Boston. Dependiendo de los resultados previos, estos partidos podrían tener implicaciones dramáticas o ser meros trámites de clasificación ya decidida.

Los enfrentamientos que decidirán las posiciones

Egipto contra Irán en la primera jornada es la anomalía de este grupo. Normalmente, los duelos directos por el segundo puesto se reservan para el final, pero aquí se disputa de entrada. El ganador de este partido tomará ventaja psicológica y numérica en la carrera por acompañar a Bélgica a octavos. Un empate beneficiaría a ambos manteniendo todo abierto, pero también les dejaría dependientes de otros resultados.

Espero un partido cerrado con pocos goles. Irán defendrá con disciplina buscando contragolpes, mientras Egipto intentará generar situaciones para que Salah decida. Mi predicción es empate 1-1, con ambos equipos conformándose con un punto que les mantiene vivos sin arriesgar demasiado tan temprano en el torneo.

El segundo duelo clave es Bélgica contra Egipto en la segunda jornada. Si Bélgica gana con autoridad a Nueva Zelanda, llegará a este partido pudiendo permitirse algún riesgo táctico. Egipto, por su parte, necesitará al menos un empate si quiere evitar depender de la última jornada. Aquí veo a Bélgica ganando 2-1, con De Bruyne y Lukaku marcando diferencias que Salah no podrá compensar en solitario.

Pronóstico de clasificación del Grupo G

El Grupo G tiene una estructura relativamente predecible con Bélgica como favorito destacado y tres equipos compitiendo por el segundo puesto. Mi predicción final tras analizar todos los factores es la siguiente clasificación:

Primero, Bélgica con 9 puntos. La generación dorada se despedirá con una fase de grupos perfecta: victoria cómoda contra Nueva Zelanda, triunfo ajustado ante Egipto, y goleada contra Irán cuando ya tenga asegurado el primer puesto. Tedesco gestionará los minutos de De Bruyne y Lukaku pensando en octavos de final.

Segundo, Egipto con 4 puntos. Los Faraones empatan contra Irán en el debut, pierden contra Bélgica en un partido competitivo, y golearán a Nueva Zelanda en la última jornada. Cuatro puntos deberían bastar para el segundo puesto directo, aunque todo dependerá de cómo resuelvan ese primer duelo con Irán.

Tercero, Irán con 4 puntos. El Team Melli suma el mismo empate contra Egipto, vence a Nueva Zelanda con solvencia, y pierde contra Bélgica en el cierre. Cuatro puntos igualarían a Egipto, pero la diferencia de goles probablemente favorecerá a los africanos por su victoria más amplia contra Nueva Zelanda.

Cuarto, Nueva Zelanda con 0 puntos. Los All Whites perderán sus tres partidos, aunque probablemente con marcadores dignos que no avergüencen a su fútbol. Su objetivo será competir hasta el final en cada encuentro y demostrar que Oceanía merece su plaza mundialista.

Para los apostadores, veo valor limitado en este grupo debido a la previsibilidad del resultado. Las cuotas de Bélgica primero no compensan el riesgo, y las de Egipto segundo tampoco ofrecen margen interesante. Donde sí veo oportunidad es en mercados específicos: Irán sin perder contra Egipto a cuotas cercanas a 2.00, o Bélgica ganando con handicap -1.5 a Nueva Zelanda a cuotas alrededor de 1.65.

¿Es este el último Mundial de De Bruyne y Lukaku?

Probablemente sí para ambos al más alto nivel. De Bruyne cumplirá 35 durante el torneo y Lukaku 33, edades donde la élite absoluta ya no es garantía. Podrían participar en 2030 pero como jugadores de rol, no como estrellas principales. Este Mundial representa su última oportunidad real de ganar algo grande.

¿Puede Salah llevar a Egipto a octavos de final?

Salah tiene la capacidad individual para decidir partidos por sí solo, pero necesita que el resto del equipo cumpla su función. Si Egipto mantiene solidez defensiva y crea oportunidades para su estrella, tienen argumentos para clasificar. La clave será el duelo directo contra Irán en la primera jornada.

¿Nueva Zelanda puede repetir su hazaña de 2010 con tres empates?

Es técnicamente posible pero mucho más difícil que entonces. En 2010 enfrentaron a Eslovaquia, Italia (en decadencia) y Paraguay. En 2026 se miden a Bélgica, Egipto e Irán, rivales de nivel similar o superior. Conseguir un empate ya sería un éxito; tres parece fuera de alcance.